sábado, 23 de octubre de 2010

BAUMAN, TOURAINE, MAALOUF, SERRA... Y ZIZEK: LA DENUNCIA DE LOS SABIOS.

No es que sea este viejo Dacio Gil un acérrimo ultradefensor de los premios Príncipe de Asturias que vienen congregando en sus 30 ediciones a la aristocracia y la meritocracia del Régimen, pero algunos de los premiados este año sí merecen unas líneas de encomio. Lo cierto es que sería hipócrita llamarse a engaño con la forma en que se ha informado sobre la gala de los premios Príncipe de Asturias. Ha sido puro reflejo de la degradación de los medios de comunicación en el Régimen político-económico-mediático en el que estamos colocados los ciudadanos siervos.

Absolutamente todo ha quedado difuminado por la enorme sombra de la Roja y sus contornos rosas populistas. Y mira que había cantidad de elementos valiosos para poder destacar de las intervenciones y perfiles de varios de los galardonados. Resulta paradigmático que, rompiendo con los antecedentes, los diarios nacionales en edición papel no hayan insertado los textos íntegros de la intervención de los premiados, sojuzgados por el impacto icónico y textual de los representantes de la Roja.

Esto es España y habremos de aceptarlo, pero considerado desde la óptica de la relevancia intrínseca del mensaje, el preocupado ciudadano que busque dar sentido a su vida –a su propia e intransferible vida- habrá quedado decepcionado: hay una descomunal desproporción en el espacio (fotos y textos) dedicado a los aristócratas económicos de la Roja y al resto de los premiados. Todos los diarios de la capital, sin excepción, enfatizan la presencia en Oviedo de la troupe de futboleros, considerando a los sabios, igualmente premiados, como meros comparsas. Posiblemente no quepa achacarlo al bajo nivel cultural de los periodistas sino a los imperativos del mercado periodístico y los intereses en tener al ciudadano preso del conductismo reinante. Músculo de extremidades inferiores se impone a músculo cerebral. El cuerpo dominando al alma. Produce una cierta pena que la prensa únicamente destaque como destellos humanos el estudiado hermanamiento de los seleccionadores de fútbol y el detalle exótico de la acompañante de la representante de la ONG “Manos Unidas”. Meras puestas en escena estrictamente protocolarias. La imagen superponiéndose al contenido.

La ceremonia de entrega de los XXX premios Príncipe de Asturias 2010 reunía un elenco de sabios incuestionable y sus intervenciones en Oviedo levantaban grandes expectativas previas. Expectativas que los laureados no defraudaron, cada uno en su especialidad. El viejo Dacio Gil entresacará las de Zygmunt Bauman, Alain Touraine, Amin Maalouf y Richard Serra. Tambien presenta aspectos trascendentes la intervención se Su Alteza Real, el Príncipe de Asturias.

Zygmunt Bauman enfatizó sobre el conocimiento humano y el diálogo entre los humanos. Invocando a Milan Kundera, expuso con meridiana claridad que “Cervantes envió a Don Quijote a hacer pedazos los velos hechos con remiendos de mitos, máscaras, estereotipos, prejuicios e interpretaciones previas; velos que ocultan el mundo que habitamos y que intentamos comprender. Pero estamos destinados a luchar en vano mientras el velo no se alce o se desgarre.” A Bauman le preocupa la falta de solidez imperante en el mundo y directamente calificó las ideologías como esos “densos velos incapacitadores que hacen que miremos sin llegar a ver”. El bello discurso fue necesariamente corto pero denso y no sólo incita a intentar comprender sino, sobre todo, a pensar.
Hacer pedazos el velo para comprender la vida es el lema cervantino empleado por Bauman para hacernos pensar: «la única cosa que nos queda frente a esa ineludible derrota que se llama vida es intentar comprenderla». El inquieto lector habrá reparado en la belleza del discurso, elevando a Cervantes a la cúspide que se merece. Literaria pero también social. Y ese es un gran mérito añadido.

Alain Touraine, por su parte construyó un discurso muy generoso –por humilde- para no desmerecer a Bauman. Casado con una chilena ha desarrollado una importante labor en Latinoamérica donde es considerado un Dios en el campo de las ciencias sociales enraizadas con la realidad. Por ejemplo en Argentina rara es la buena librería de Buenos Aires, Córdoba o Mendoza que no expone en lugar muy destacado las obras de Touraine o Bauman. Y lo mismo ocurre en las de Montevideo, La Paz o Bogotá. Touraine brillantemente hizo primar su “declaración de amor” por lo hispano y el honor por compartir el premio con Bauman y junto a Maalouf, en detrimento de exponer con claridad su teoría del “nuevo paradigma”, tan aclamada en Latinoamérica. Lástima que el férreo protocolo de la entrega de premios nos haya privado de la exposición cargada de ideas a que acostumbra Touraine, un premiado con muchos méritos contraídos. Y que proclama que en la actualidad la utilización de la razón se encuentra en crisis.

Amin Maalouf se presentó con un breve discurso bello y valiente que, partiendo del reconocimiento que “la reacción espontánea –de hombres y mujeres- es rechazar al otro”, se detiene más adelante en las preguntas esenciales que debe de hacerse todo ser humano sobre de dónde viene, dónde está y hacía dónde se dirige. Preguntas introspectivas coronadas por una más: “¿Cómo convertir los recursos en elementos de libertad y no de servidumbre?"
La cultura es para Maalouf la clave para no continuar descarriando mientras avanzan indefectibles la eliminación de los derechos sociales y el casi inexistente respeto ético. Empleó un diagnóstico que no tiene desperdicio: “Se recroducen las manifestaciones identitarias, violentas en muchas ocasiones, y, en otras muchísimas ocasiones, retrógradas; se debilita la solidaridad entre naciones y dentro de las naciones; pierde fuelle el sueño europeo; se erosionan los valores democráticos; se recurre con excesiva frecuencia a las operaciones militares y los estados de excepción…Abundan los síntomas.”

Maalouf coincide con otros muchos que pensamos igualmente que no tenemos derecho a resignarnos. Y en una entrevista en TVE reconoció que tiene la impresión vergonzante que dentro de unos años los más jóvenes le preguntarán “¿Por qué no hicisteis nada vosotros que aún hubierais podido remediarlo?” Una pregunta –apunta desolado el escritor libanés- que se ha hecho el ser humano siempre después de los grandes retrocesos acontecidos mientras se vivía alegremente y de los que la historia da espeluznante testimonio.

Richard Serra incidió sobre la relación entre el vacío y la materia. Abogó por no condicionar la libertad de valoración de la obra por parte del observador, al que hoy se le hace casi imposible resistirse a su condición de consumidor. Serra mantiene que el arte debe de ser un elemento para la rebelión permanente. Late en él un reproche a la globalización y a la industria cultural y mercantil.

El viejo Dacio Gil se niega a valorar, entre otras cosas porque no ha tenido interés en leerlo, el discurso de don Vicente del Bosque que han recogido íntegro sin excepción todos los periódicos de la capital con todo lujo de fotografías en cuarta, media y página entera. Síntoma evidente de lo que nos sucede y por donde nos vienen conduciendo hasta que claudiquemos.

Lo cierto es que los sabios nos han avisado que nos encontramos en una época similar al hundimiento del imperio austrohúngaro o a la ruptura del equilibrio inestable europeo después de la primera postguerra. Nos han apuntado algunas líneas de esperanza, han intentado ayudarnos, pero los retumbantes ecos futboleros de la prensa, más atenta a los detalles banales que a las esencias, nos han impedido escuchar reposadamente las voces de los sabios. Cobra especial significación en esta cuestión el tebeo oficial del Régimen que, en su diabólica descomposición por apuntalar el ya hundido barco de los gnomos, ha hurtado en su edición del sábado los textos íntegros de los dircursos de los premiados. Dedica apenas una página a noticiar el acto de entrega de los premios. Así, puede afirmarse, verbigracia, que comprar el periódico El Pais de hoy 23 de octubre, como ha hecho el viejo Dacio Gil, es tirar el dinero. Sólo le salva la página de opinión de Slavoj Zizek (p.29), que, curiosamente, se alinea argumentalmente con los cuatro sabios noticiados en la Tribuna Alta Preferencia de hoy. Este tebeo, que se intitula el periódico global español, se pierde en la propaganda del gnomo que copia al gnomo británico y de sus palmeros, que actúan calcando al milímetro el comportamiento de los tercios de "representación" en el Movimiento dentro del Régimen de Franco. ¿Será EL PAIS el Arriba de estos gnomos y gnomas?

Parece que sí. Y así nos luce.

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